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Minas Gerais: el estado clave que enfrenta a Bolsonaro y Lula en las elecciones

Todos los candidatos que han triunfado desde 1989 han triunfado en Minas Gerais, donde se encuentra la segunda mayor población de votantes del país: 16 millones; es decir, aproximadamente uno de cada 10 electores brasileños.
Por Financial Times, traducido por María Gabriela Arteaga / Foto: Reuters I Publicado: Lunes 29 de agosto de 2022 I 08:38
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Por Michael Pooler 

En un callejón residencial donde el sonido de las telenovelas compite con los ladridos de los perros, Vitoria Carolina tiene un mensaje desalentador para el presidente brasileño Jair Bolsonaro y su campaña de reelección.

La joven desempleada de 23 años se alegra del reciente aumento de las ayudas sociales para los más pobres del país, un objetivo demográfico crucial para el populista de extrema derecha. Pero ella insiste en que los ingresos extra no la harán cambiar su voto el 2 de octubre.

"Es sólo una estrategia para ganar votos. No va a influir en el mío", dijo desde las afueras de Belo Horizonte, la capital del estado sudoriental de Minas Gerais. Al igual que muchos otros residentes de la comunidad desfavorecida de Granja de Freitas, sigue siendo leal al rival izquierdista de Bolsonaro, Luiz Inácio Lula da Silva, el expresidente cuyo partido construyó las viviendas sociales en las que ella vive.

Mientras la mayor democracia de América Latina se prepara para la contienda más acalorada desde el fin de la dictadura militar hace casi cuatro décadas, los dos principales contendientes intentan abrirse paso en el estado brasileño que podría resultar ser un barómetro para las elecciones. Todos los candidatos que han triunfado desde el restablecimiento de las elecciones presidenciales directas en 1989 han triunfado en Minas Gerais, donde se encuentra la segunda mayor población de votantes del país: 16 millones; es decir, aproximadamente uno de cada 10 electores brasileños.

En una campaña en la que la economía y la reducción del nivel de vida están en el centro del debate, Minas Gerais y sus estados colindantes de São Paulo y Río de Janeiro serán "el campo de batalla clave", según Mauricio Moura, director ejecutivo de la encuestadora Ideia Big Data.

"Los 'votantes pendulares' —las personas que podrían votar por cualquiera de los dos bandos y que están más al margen de las burbujas de ambos candidatos— están muy concentrados en los tres estados", añadió Moura.

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Por los indecisos

Lula, el favorito para ganar las elecciones según las encuestas, eligió Belo Horizonte para dar su primer mitin oficial este mes. Días antes, Bolsonaro lanzó su campaña en Juiz de Fora, otra ciudad de Minas Gerais, donde hace cuatro años fue apuñalado y casi asesinado mientras se encontraba en campaña.

En 2018, los ciudadanos cansados de los escándalos de corrupción y de las crisis políticas y económicas respaldaron la plataforma del excapitán nacionalista del ejército de luchar contra el soborno y de promover un gobierno más pequeño, mientras que su apoyo a los valores conservadores conquistó a muchos cristianos evangélicos.

Pero los índices de aceptación de este hombre de 67 años se han visto afectados por las consecuencias económicas de Covid-19 y el descontento con su gestión de la pandemia. A nivel nacional, Lula cuenta con el 47% de las intenciones de voto en la primera vuelta, frente al 32% de Bolsonaro, según el último sondeo de Datafolha. También le dio al izquierdista una ventaja en Río de Janeiro, São Paulo y Minas Gerais, los estados más poblados y ricos del país.

Con su diversa composición social y económica, Minas Gerais contiene indicios sobre si Bolsonaro puede seguir acortando la distancia con su rival de 76 años, que fue presidente durante dos mandatos entre 2003 y 2010. Este estado sin salida al mar y más grande que el área continental de Francia, cuenta con un poderoso sector agroalimentario, ricos yacimientos minerales y una industria siderúrgica. Pero también está asolado por el empobrecimiento, especialmente en su región norte.

Los habitantes del estado, conocidos como "mineiros", suelen ser conservadores y moderados en su visión política, según Paulo Paiva, economista de la escuela de negocios Fundação Dom Cabral de Belo Horizonte. Muchos votantes de bajos ingresos en las periferias urbanas que tradicionalmente simpatizaban con el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula apoyaron a Bolsonaro en 2018.

"La disputa será en la región metropolitana entre la clase media-baja", dijo, y añadió que creía que los votantes más ricos "le darán a Bolsonaro un voto mayor de lo que dicen las encuestas". Casi dos tercios de los votantes de Belo Horizonte respaldaron al político de extrema derecha en 2018, por encima de la tasa nacional del 55%.

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En el centro de la ciudad, el taxista Vinicios Costa da Silva elogió los avances sociales logrados en el primer mandato de Lula. Pero se desilusionó por los escándalos de corrupción que mancharon al PT.

"Bolsonaro habla mucho y no piensa en lo que dice", añadió Costa da Silva, con una cruz colgando del espejo retrovisor de su taxi. "Pero veo su honestidad como algo positivo".

El empresario de confitería Geraldo Miagella, de 45 años, de Abaeté, una ciudad a unos 200 kilómetros al noroeste de Belo Horizonte, también dijo que votó por Lula en el pasado, pero que volvería a apoyar a Bolsonaro porque estaba "haciendo un buen trabajo". Y añadió: "Ha reducido mucho la corrupción. Creo que con cuatro años más conseguirá alcanzar sus objetivos".

Las posturas agresivas del presidente, que incluyen el cuestionamiento de la integridad del sistema de votación electrónico del país, han ido demasiado lejos para algunos en el estado. En el lujoso barrio Belvedere de Belo Horizonte, Carla Caricatti acusó a Bolsonaro de polarizar a Brasil. "¿Salvador de la patria? No ha salvado a nadie", dijo esta abogada de 42 años que piensa votar por Lula.

Para muchos votantes, las cuestiones económicas importarán más que las contrastantes visiones del mundo de Bolsonaro y Lula, dicen los analistas.

"Lula tiene un factor positivo: el recuerdo de la gente que salió de la pobreza", dijo Reginaldo Lopes, legislador federal del PT que coordina la campaña de Lula en Minas Gerais.

Aunque el desempleo y la inflación ahora están disminuyendo, Carlos Viana, un senador que se está postulando para la gubernatura de Minas con el partido de Bolsonaro, admitió que era "un gran desafío" promover la mejora de las perspectivas, ya que muchas familias de bajos ingresos aún no sienten los beneficios.

Espera que la reticencia de algunos mineiros a revelar sus opiniones políticas juegue a favor de Bolsonaro. "El votante brasileño sólo decidirá 15 días antes de las elecciones", añadió. "Eso ocurre aún con más frecuencia en Minas".

En Granja de Freitas, Lucas Henrique Crepalde de Sousa, de 27 años, que arregla computadoras y trabaja los fines de semana como conductor de una aplicación de servicio de transporte privado, tiene una opinión inusual a favor del presidente, mientras lo califica de "buena persona" cuyas políticas han mejorado Brasil.

"Voy a votar por Bolsonaro", dijo. "Pero no se lo voy a decir a nadie de aquí".

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