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Pagos digitales en la región se ponen al día y más que se duplicarán en una década

Informe del Boston Consulting Group señala que América Latina y Europa deberían liderar el camino de aquí a 2026. Experto detalla los factores que están marcado este camino.
Por Andrés Pozo / Gráfico: María C. Arvelo / Fotos: Ingimage y BCG I Publicado: Jueves 3 de noviembre de 2022 I 09:43
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La digitalización de los medios de pago que la pandemia transformó en una obligación, está llevando a que Latinoamérica se ponga al día en esta materia. Así lo describe un informe del Boston Consulting Group (BCG), que destaca que esta parte del mundo y Europa serán las regiones que más crecerán de aquí a 2026.

A 2031, se espera que los ingresos por pagos electrónicos a nivel mundial alcancen los 3,3 millones de millones de dólares.

Llevado a la región, informe detalla que los pagos digitales se más que duplicarán entre 2016 y 2026, totalizando US$ 184 mil millones. Si hasta 2021 venían expandiéndose a un ritmo anual de 7,6%, entre ese año y 2026 será a 10,8%, detalla el documento.

La batalla contra el efectivo y la innovación están impulsando todo este desarrollo, donde se combinan la aparición de nuevos actores, las apuestas de los bancos tradicionales y cambios en la regulación, según explica Alejandro Tfeli, managing director & partner de BCG, coautor del reporte global de medios de pago para Latam.

¿A qué se debe el protagonismo que están tomando los medios de pago electrónicos en América Latina?

-Los medios de pagos electrónicos en América Latina venían retrasados frente a Europa y Estados Unidos respecto al nivel de adopción. Eso es fáctico, porque todas las economías e nuestra región son muy orientadas al efectivo, debido a la sub-bancarización de su población, así como a temas fiscales y de informalidad.

Todo el avance digital en la industria de pagos electrónicos, sobre todo, con la inmersión de fintechs, con nuevos métodos de pago, con la masificación de nueva tecnología (QRs, cuentas electrónicas, tarjetas virtuales, NFCs, etc.) ha llegado a América Latina. Esa masificación tecnológica que se vio en Europa y Estados Unidos cinco años atrás está siendo ahora un gran catalizador de la batalla contra el efectivo en Latinoamérica.

-¿Cuáles son los catalizadores de este crecimiento?

-El impulso fundamental de este crecimiento en América Latina es la adopción de pagos electrónicos en los segmentos sub-bancarizados y la batalla contra el efectivo. Cuatro son sus catalizadores principales: la aparición de fintechs (tanto para consumidores finales como comercios), la respuesta de actores tradicionales como los bancos a este escenario, nuevos métodos de pago alternativos al efectivo y las tarjetas, así como la regulación de esta industria que están desarrollando los diferentes países de la región.

-¿Qué rol están jugando las FinTech?

-Uno de los principales elementos que han ayudado en esta batalla contra el efectivo es la inmersión de las fintechs, tanto para los usuarios, como para los comercios. En América Latina ha habido casos extraordinarios, que lo han hecho muy bien. Si pensamos en soluciones para los individuos, Nubank en Brasil como un neobank; Mercado Pago en toda la región con su wallet; Ualá en Argentina, México y Colombia también con su wallet; Nequi y Daviplata en Colombia; y Yape en Perú, son algunos ejemplos de fintechs que han sido exitosas.

Desde el punto de vista de los comercios, también hay varios actores que lo han hecho bien: Mercado Pago nuevamente a nivel regional, como el gran promotor e instalador de lo QRs en Latinoamérica; y jugadores como Clip en México, PagSeguro o Stone en Brasil.

-¿Qué ha pasado con los bancos tradicionales?

-De las instituciones financieras, son estos los que mayoritariamente “se ponen las pilas” (como decimos en Argentina) para competir en este escenario. MACH en Chile, Santander comprando Getnet a nivel regional o Nequi de Bancolombia en Colombia son tres ejemplos de esto.

-¿Cómo ven esta evolución en los principales países de la región (México, Colombia, Perú, Argentina, Brasil y Chile)?

-En todos los países que mencionas, el crecimiento acelerado de los pagos electrónicos es común y viene dado por la inclusión financiera y la pelea contra el efectivo. Esta es la tendencia que va a impulsar a la región en los próximos cinco años, más allá de la situación global.Además, cada país tiene sus propias dinámicas.

-¿Como cuáles?

-México está enfocado actualmente en la sub-bancarización de lado comercios, con muchas fintechs tipo Click jugando ahí. Colombia, en estos momentos, está centrándose en la interoperabilidad y acaba de sacar la regulación de Open Banking.

-¿Cuáles son los países más avanzados?

-Brasil es el país por lejos más avanzado de todo Sudamérica en pagos electrónicos. Fue el primero en tener la interoperabilidad con PIX, no sólo diseñada, sino funcionando y con tracción. También es el primero en tener una regulación de Open Finance que es más amplia que la de Open Banking porque incluye el ecosistema de seguros e inversiones. Sin duda, Brasil es el que está más avanzado y hoy en día la industria allí está enfrentando problemas de fraudes y ciberseguridad, desafíos que están impulsando una segunda ola de este sector.

Chile es, en mi opinión, después de Brasil el país más avanzado de la región, pero desde hace unos años no ha avanzado tan rápido en algunas cuestiones que afectan al sector y está perdiendo oportunidades para acelerar la industria de medios de pago. Por ejemplo, con respecto a la red de adquiriencia, no han resuelto aún los problemas que surgieron; o sobre la interoperabilidad se está hablando mucho, pero sin avances en regulación. Por otro lado, acaba de promulgar la ley Fintech, que era muy esperada por el sector.

-¿Qué pasa con Perú y Argentina?

-Perú está un paso más atrás que otros países sudamericanos, pero con un jugador súper potente como Yape, que está suponiendo una revolución de pagos electrónicos en segmentos sub- bancarizados.
Argentina tiene un muy buen ecosistema fintech, pero las grandes regulaciones todavía no han generado tracción. Por ejemplo, se ejecutó la interoperabilidad, pero no ha generado lo que se esperaba de ella, o está demorando la regulación sobre Open Banking.

-En Chile se acaba de aprobar una ley FinTech, ¿cree que hay aspectos regulatorios en la región latinoamericana que falte por abordar?

-Los grandes aspectos regulatorios que se están viendo hoy en día en la región son la interoperabilidad Real Time Payments (RTP) y Open Banking, que más o menos se están abordando en todos los países de la región. Una vez resueltos estos aspectos, el siguiente paso sería la regulación de Open Finance, que es la evolución del Open Banking, ya que aborda el sistema financiero de manera más amplia. En la región, sólo lo tiene Brasil.El segundo tema que se está empezando a abordar sobre regulación en Europa y Estados Unidos es todo lo que tiene que ver con activos digitales, como las criptomonedas. En Latinoamérica aún no se ha planteado nada sobre esto. 

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