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Mesa de diálogo de Las Bambas y comunidades avanza lento y MMG muestra preocupación

Continúa negociación entre minera y las seis comunidades de Challhuahuacho, en Apurímac. Gobierno también participa de diálogos.
Por Gestión, Perú / Foto: Gestión I Publicado: Miércoles 14 de septiembre de 2022 I 09:03
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Las conversaciones entre las seis comunidades de Challhuahuacho, en Apurímac, y la minera Las Bambas (subsidiaria de MMG Mining) ya cumplieron tres meses; sin embargo, mientras en algunos casos, el diálogo avanza, en otros, el avance no prospera.

Así lo informó el presidente de la Cámara de Comercio de Apurímac, Edward Palacios, quien sostuvo que en los casos de Fuerabamba, Choaquere, Chila, Pumamarca y Chuicuni, el avance de las mesas de trabajo que sostienen los comuneros con la minera y el Gobierno tienen un progreso de más del 50%.

Esto no sería igual con la comunidad de Huancuire. Dichas comunidad todavía no abandonaba los terrenos destinados al proyecto de ampliación, según lo advirtió en su momento Las Bambas, e incluso alertó sobre la presencia de minería ilegal en la zona.

“Al parecer, en las demandas relacionadas con infraestructura, obras y similares, como ocurrió con Fuerabamba con el transporte del concentrado de cobre, se está llegando a acuerdos. Los únicos con los que no se observa un avance es con Huancuire”, expresó.

En la víspera, Romualdo Ochoa, presidente de esta comunidad, manifestó su deseo de empezar desde cero las negociaciones con la minera, a fin de ser socios en partes iguales.

De este modo, Palacios denunció la existencia de “azuzadores legales”, quienes están detrás de los comuneros y de los conflictos, cuyo único interés es obtener beneficios económicos. Esto, según dijo, aprovechándose de compromisos pendientes que no solo corresponden a la empresa privada, sino también al Estado.

“Un reporte ya ha determinado que, en el corredor minero del sur, cada 30 kilómetros hay un conflicto; cada comunidad tiene un problema diferente y espera ser atendida. Sin embargo, en muchos casos, aun cuando las zonas no tienen bien definida su problemática, exigen compromisos de antemano”, explicó.

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