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Platanus Ventures va por su fondo más grande: invertirá en 120 startups en Latinoamérica

Las startups sueñan con quedar en YCombinator, pero solo un puñado de emprendedores lo logra. Por eso en 2020 los socios de la firma de software Platanus crearon Platanus Ventures, un símil de la empresa de Silicon Valley pero enfocada en Latinoamérica.

Por Juan Pablo Silva, DF MAS Chile I Publicado: Lunes 7 de marzo de 2022 I 09:08
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En 2011 cuatro amigos crearon QueHambre.cl, un buscador de restaurantes que despachan comida a domicilio. Eran tiempos en que en Chile no se hablaba de unicornios y poco se sabía de venture capital. Sin embargo, el cuarteto -Juan Ignacio Donoso, Jaime Bünzli, Agustín Feuerhake e Ignacio Baixas- logró venderlo en cerca de US$ 1 millón a la alemana Delivery Hero, que también adquirió la uruguaya Pedidos Ya.

En vez de comprarse autos de lujo o irse a viajar por el mundo, los socios crearon Platanus, una empresa desarrolladora de software.

Por su conocimiento en startups y tecnología, varios emprendedores se acercaron a conversar con ellos para armar proyectos en conjunto: crearon una plataforma de sorteo de amigo secreto y una súper cartola de lotería, entre otras exitosas innovaciones. Pero el salto llegó en 2014: Buda.com, el primer mercado de criptomonedas de Chile, los invitó a ser socios.

En 2016 vendría otro hito: se asociaron con Ómar Larré, Pedro Pineda y Andrés Marinkovic y crearon Fintual, la fintech administradora general de fondos que fue la primera startup chilena en quedar seleccionada en YCombinator. Fue en ese viaje, en 2018, en que Feuerhake, hoy CPO de la firma, confirmó que el ecosistema de venture capital en Latinoamérica estaba poco desarrollado, apenas existían inversionistas y no había una comunidad de fundadores.

Llegó a Chile y le comentó la experiencia a sus socios de Platanus. No le dieron más vueltas al asunto y crearon el giro “venture” de la firma: sería como un YCombinator para Latinoamérica con foco en apoyo a ingenieros de software, pensaron entonces. Querían motivar y capacitar a computines como ellos.

El budismo y Buzzfeed

Paula Enei (33) estudió Psicología en la Universidad Diego Portales de Chile, pero durante la carrera se dió cuenta de que no quería ejercer esa profesión, y decidió darle más espacio a sus hobbies. Tomó un taller de escritura de obras de teatro y se dió un año para viajar por el mundo.

En ese recorrido pasó algo que le hizo cambiar muchas perspectivas, tuvo un retiro de meditación budista de 10 días de silencio. “Uno de los principios del budismo apunta a que todos los seres sean felices, que estén libres de sufrimiento”, afirma.

El año 2015, al llegar a Chile y recibirse creó su primera startup, El vaso medio lleno, que pretendía emular el sitio estadounidense Buzzfeed y convertirlo en la versión latinoamericana pero con una línea editorial más positiva, dice ella.

Gracias a sus 23 millones de visitas mensuales postuló a YCombinator, pero no fue aceptada.

Había pocas opciones de monetizar el negocio, y lo dejó “en piloto automático”. En 2017 entró a trabajar a Startup Chile, donde estuvo cerca de cuatro años a cargo de las áreas de comunidad, redes internacionales y scouting, crecimiento y aceleración. En 2020 Pedro Pineda y Agustín Feuerhake la entrevistaron para Fintalks, el podcast de Fintual, y sin imaginarlo, su carrera dio otro giro.

Un día, mientras trabajaba en su escritorio recibió un WhatsApp de Feuerhake contándole que en Platanus estaban lanzando algo nuevo, y querían que ella fuera su socia.

“Mi reacción fue de sorpresa, nunca me habían propuesto ser socia de algo por WhatsApp, tampoco éramos tan amigos como para hablarlo por ahí”, recuerda Enei. Se juntaron a almorzar en un restaurante en Providencia. El proyecto “era todo lo que yo creía que necesitaba el ecosistema de Latinoamérica, dije que estaba adentro, pero advertí que estaba embarazada. No fue problema”.

Andrés Matte (28) era un conocido de la casa, trabajaba hace un tiempo en Platanus como desarrollador pero había advertido a sus jefes que en algún minuto partiría a armar su propia empresa.

Durante la universidad se dedicó a crear páginas web y aplicaciones para startups y conoció el mundo de Silicon Valley gracias a un programa de la Universidad Católica, que mandaba a estudiantes a investigar compañías. Él analizó Falabella. Cuando quiso independizarse, de Platanus le propusieron ser socio de Platanus Ventures.

El último en subirse al barco fue Joaquín Stephens (31), a quien sus socios describen como un abogado atípico. Trabajó en buda.com justo el año en que los bancos les cerraron las cuentas y ahí conoció a Jaime Bünzli. Tras un semestre, quiso probar suerte en un estudio de abogados y se fue a CMS Carey y Allende, donde fue uno de los que levantó el área de Venture capital del estudio.

Llevaba dos años en la firma, cuando por razones de salud, tuvo que raparse la mitad de la cabeza. Bünzli vio su foto en redes sociales, y le escribió medio en broma: “supongo que con ese pelo ya no trabajas en un estudio”. Siguieron conversando y al poco tiempo, Stephens ya estaba dentro de Platanus Ventures, como socio y a cargo del área legal.

El tres de marzo del 2020, el mismo día que llegó el Covid a Chile, nació Platanus Ventures, un programa para acelerar startups que busca apoyar con mentoría y recursos a equipos que estén en etapas iniciales.

Uno de los requisitos es que al menos uno de los fundadores sea un muy buen ingeniero de software y pueda ser un buen CTO. “Lo más escaso en el mundo startup es el talento tech, por eso elegimos a equipos fundadores donde ese CTO sea una persona fácil de admirar”, afirma Matte.

La sábana planchada

Ya con la estructura armada había que ponerse a ejecutar. Empezaron a levantar fondos con amigos y otros fundadores, entre ellos, Cornershop. Consiguieron US$ 200 mil y convocaron a su primera generación de startups para el programa.

No sabían cómo iba a funcionar, pero seleccionaron a Cardda, Fintoc, Milla y Reversso, el trato eran US$ 65 mil y un programa de aceleramiento a cambio de un 10% de la empresa. Ese fondo hoy vale 11 veces más de lo invertido, aseguran.

Al final del programa, tal como se hace en YCombinator, se haría un Demo Day para que las empresas levanten capital. Para esto, Andrés Matte creó un software donde los inversionistas podían conocer los equipos e invertir ahí mismo. Era primera vez que lo hacían, estaban apoyados en tecnología pero la estructura era muy artesanal. Tanto, que el “telón” era una sábana recién planchada.

El evento fue un éxito. “Por primera vez se hizo un demo day en Latinoamérica para levantar capital y no solo como estrategia de marketing”, afirma Enei. Las startups se presentaron ante 80 inversionistas y recaudaron casi US$ 400 mil. Fintoc levantó US$ 200 mil en 72 horas.

El 2021 repitieron el ejercicio y así lograron un fondo de US$ 650 mil, entre family offices y fundadores de empresas. Se seleccionaron diez startups: Toku, Examedi, eSponsor, Payhaus, son algunas de ellas. Hoy ese fondo ya multiplicó 9,6 veces su valor. Un ejemplo de cómo seleccionan buenos equipos es Examedi, que fue creado por jóvenes de 19 años sin una carrera universitaria. “Se está multiplicando por dos cada mes y sus gráficos son el hockey stick, el más deseado por cualquier inversionista de venture capital”, afirma Enei.

La cuarta generación

Por estos días su meta es levantar US$ 20 millones para invertir en 120 startups de Latinoamérica. En noviembre empezaron con las conversaciones y ya tienen suficientes compromisos para empezar a operar y confirmar el fondo.

Algunos de los aportantes son el CEO de Xepelin, Sebastián Kreiss; Antonia Rojas, socia de ALLVP; el cofundador de NotCo Pablo Zamora y el CEO de Houm, Benjamín Labra. Además hay family offices chilenos y mexicanos.

Al mismo tiempo están seleccionando a su cuarta generación de emprendedores, y ya han recibido tres veces más postulaciones que en las oportunidades anteriores: llegaron interesados principalmente de Ecuador, Colombia, México y Argentina. También hay postulantes de Estados Unidos, Alemania y España. “Solo el 35% fueron chilenos, lo que demuestra que estamos creciendo”, afirma Stephens.

El perfil de las empresas seleccionadas es variado, entre ellas hay proptechs, firmas de criptomonedas, e-commerce, logística y recursos humanos. El ticket de inversión subió a US$ 100 mil a cambio del 7% de la empresa y en junio se convocará a un nuevo demo day.

En sus oficinas en Vitacura, de más de 1.000 mts2, se ven perros paseando en los patios, abundan las bicicletas estacionadas e incluso hay un muro de escalada. Llegaron ahí en septiembre del 2021 y las empresas que aceleran van copando el amplio espacio de trabajo. Dos pisos de innovación y firmas tecnológicas que siguen los pasos de Cornershop, Fintual o NotCo.

Mujeres emprendiendo, mujeres invirtiendo

“Está demostrado a nivel teórico que una de las mejores formas para que existan más mujeres emprendiendo es que más mujeres estén invirtiendo, y aquellas que invierten tengan el poder de firmar un cheque”, afirma Enei.

Considera que en el mundo startup hay pocas fundadoras, aunque con el tiempo esto va a ir cambiando. “Cada vez hay más mujeres en cargos gerenciales, pero igual siguen siendo muy pocas las que están tomando la decisión de la inversión, esa es la realidad de Latinoamérica”.

En Chile destaca a la fundadora de BabyTuto que recientemente vendió la empresa a Walmart, Daniela Lorca, a la General Partner de Kayyak Ventures, Evelyn Von Bischhoffshausen, y a la socia de ALLVP, Antonia Rojas.

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