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Mercado Pago perdería hasta US$ 50 millones con nueva normativa en Argentina

El dictamen del Banco Central de la República Argentina (BCRA) amplía brecha entre grandes y pequeñas billeteras virtuales o e-wallets.
Por Déborah Donoso Moya I Publicado: Viernes 28 de enero de 2022 I 16:10
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Desde el pasado 1 de enero empezó a operar la nueva normativa que aplicó el Banco Central de Argentina (BCRA) que obliga a las billeteras virtuales a depositar el 100% del dinero de sus clientes en un banco de la plaza y le quita la posibilidad de obtener rentabilidad de esto.

La raíz de esto inicia en 2020 cuando empezó la regulación del rol del proveedor de servicios de pago con cuenta de pago (PSP o billeteras virtuales), separado del resto de las instituciones financieras. 

Las billeteras virtuales (o e-wallets) ofrecen a los usuarios la posibilidad de una cuenta de pago o almacenaje de fondos a través de una CVU (clave virtual uniforme), mientras que los bancos ofrecen una CBU (clave bancaria uniforme).

Con este contexto, en 2020 se impuso en Argentina que todos los PSP -para evitar la intermediación financiera- debían tener ese dinero depositado en una cuenta a la vista en una institución bancaria. Es decir, todo CVU debía estar radicado en un CBU a nombre de la FinTech.

En ese sentido, las FinTech no podían estar intermediando o generando ganancias financieras porque es una cuenta a la vista, pero los bancos que tenían esos fondos si podía ejercer su rol de institución bancaria y comprar letras del Tesoro. 

De esta manera, “la e-wallet seleccionaba el banco para el depósito de sus clientes, lo ponía en cuenta a la vista y el banco trabajaba ese dinero comprando letras del Tesoro a una tasa del 38% aproximadamente”, explicó Ignacio Carballo, director del Ecosistema de Programas FinTech para América Latina.

Así, los bancos competían ofreciendo a las PSP quedarse con una rentabilidad del 34% y ellos con el restante 4%. Sin embargo, lo que se generó fue una brecha con las pequeñas billeteras virtuales, ya que no existía un margen de negociación frente a gigantes como Mercado Pago o Ualá, que son empresas que tienen arriba de dos o tres millones de usuarios; por lo tanto, terminaba siendo “un flujo de fondos enorme”.

Se impuso la norma con el argumento de acabar con esa brecha y “obligó a los bancos a poner como encaje el 100% de los  fondos depositados de las billeteras digitales; por ende el banco no puede comprar letras del Tesoro ni invertir el dinero de las FinTech, ergo, no les puede pagar”, detalló Carballo, quien también es economista.

Cabe señalar que en países como Brasil o Chile, las PSP pueden comprar bonos del Tesoro, mientras que en Paraguay no, porque deben tener un fideicomiso.

Efecto en las e-wallets

La nueva normativa impuesta por el Banco Central de Argentina obliga a todas las billeteras digitales con cuenta de pago a hacer los encajes, por lo tanto “les corta un flujo de ingresos”.

Pero no es solo eso, ya que dentro de las más de 30 de billeteras electrónicas que hay en el país todas dan servicios gratuitos. Entonces, antes de aplicar la normativa “existía un flujo que generaba ingresos menores a la inflación, pero podían seguir compitiendo con gratuidad para después incorporar otros nuevos servicios financieros hasta hacerlos rentables”, apuntó Carballo.

Hoy, se ha incrementado esa brecha porque a una billetera que está recién empezando en el mercado se le hace más difícil competir con gigantes como Mercado Pago o Ualá, por lo tanto “la gratuidad es fundamental hasta hacer crecer la propuesta”, enfatizó el economista.

Junto con esto, el experto resaltó que el impacto será diferente para unas billeteras y para otras, pero estos ingresos no tienen que ser el grueso del negocio en términos relativos; sin embargo, "para una billetera chica es mucho más grande el impacto”.

Así, en términos generales, esta normativa está inhibiendo la innovación, según reafirmó Carballo, puesto que “la billetera pequeña pierde un flujo que en los primeros años es muy importante y que es un incentivo para amortiguar la gratuidad de los servicios”.

En números

La compañía inglesa Nau Securities realizó las estimaciones en las que proyectó que con esta nueva normativa las billeteras digitales tendrían pérdidas relevantes. En el caso de Mercado Pago, estimó que ésta alcanzaría los US$ 50 millones anuales.

Nau Securities, detalló que "estimamos que Mercado Pago ganó entre 15% y 20% de interés al año sobre los fondos depositados en los bancos. Bajo las nuevas reglas del BCRA, si los bancos que mantienen estos saldos están obligados a mantenerlos con el Central a cero interés, nuestra estimación es que Mercado Libre podría perder entre US$ 40 millones y US$ 50 millones de ingresos por intereses anuales".

En un ejercicio simple, a los US$ 270 millones que disponía Mercado Pago en bancos al tercer trimestre de 2021, si le aplicamos el 15%-20% de interés que podría haber ganado, esa cifra sería cercana a los US$ 50 millones. Con la normativa, esos US$ 270 millones son encajes en 100% y Mercado Pago no obtendría esos intereses porque los bancos operarían a tasa cero.

Medidas de las e-wallets

Ante esto, las e-wallets pueden tomar la decisión de cobrar por los servicios y así recuperar el flujo previo a la normativa. Por el contrario, el economista estimó que esta decisión es de cada billetera, pero “veo virtualmente imposible que empiecen a cobrar porque hay agentes muy grandes que pueden capear esta pérdida”. 

“Lo relevante es que las más chicas van a perder con esto y va a llevar a una ventaja comparativa a las más grandes y podría provocar una concentración del mercado”, advirtió el especialista, ya que los jugadores más grandes son Mercado Libre y Ualá, que está a la espera de la aprobación de la compra de la licencia bancaria de Willobank.

Argumentos del BCRA 

De acuerdo con lo señalado por el Banco Central, se aplicó esta medida “para cuidar los fondos de los consumidores”; sin embargo, tanto para las compañías como para los especialistas, “esto carece de sentido porque como estaba diagramado el esquema de febrero de 2020, los fondos a la vista ya estaba en los estados financieros bien resguardados”.

Para Carballo, lo que se lee entrelíneas -con una medida que vino después que aumentó el plazo de las Letras de Liquidez (conocidas como Leliqs) y, a su vez, modificó las tasas- es que lo que hizo el BCRA fue “ahorrar un flujo de egreso que era pagar los intereses de las letras, al menos, por el lado de que los bancos compraban con los fondos de las billeteras, si bien reduce un poco el impacto inflacionario en Argentina, sólo es un poco porque no es la causa”.

Regulación impide que se aplique en otros países

Si bien por ahora esta normativa afecta solo a las operaciones en Argentina, existe la duda de si se pudiera aplicar algo similar en otros países. Al respecto, Carballo fue enfático al señalar que “cada mercado tiene un esquema regulatorio particular y un ecosistema competitivo que no lo hace replicable”.

Sin embargo, recalcó que esta medida se da porque detrás de ella está “el flagelo inflacionario de nuestro país, que es muy propio a diferencia de otras economías, pero yo creo que no será replicable en otros países”.

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