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BlackRock: shock energético seguirá provocando alzas en los combustibles en Latinoamérica, pero incentivará inversiones en renovables

Esto será más allá de lo que hasta la fecha se ha visto, que ha provocado alzas aceleradas en inflación en todos los países de la región, especialmente en Argentina.
Por Deborah Donoso M. / Foto: Archivo DF I Publicado: Jueves 14 de abril de 2022 I 13:11
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A casi dos meses de iniciada la guerra ruso-ucraniana, BlackRock advirtió que el shock energético que ha generado este conflicto bélico forzará mayores alzas en los precios en América Latina, esto impulsado por valores más elevados del petróleo proveniente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) y EEUU.

De acuerdo con un reporte de la entidad financiera, todo Occidente está tratando de alejarse del petróleo y el gas rusos por temas de seguridad de suministro. Esto ha iniciado un nuevo shock de oferta que ya estaba moldeado por la OPEP+.

Sin embargo, pese a que los países de la región no importan una cantidad importante de crudo desde Rusia, se verá afectada de igual manera por los altos precios.

Axel Christensen, director de estrategia de inversiones de BlackRock para América Latina, explicó a DFSUD que la inflación originada por el shock energético tiene varios efectos en la región. “El shock se produce en un entorno en que la inflación ya era elevada, gatillada por el efecto de disrupción en cadenas de suministro que produjo la pandemia. Ello a su vez, había provocado la reacción de los bancos centrales quienes habían comenzado ciclos de alzas de tasas de interés en el 2021”. 

En ese contexto, “el shock energético forzará a mayores alzas, con el consiguiente efecto de frenar la actividad económica, como ya lo recogen varias proyecciones de crecimiento para este año y el 2023".

"Este fenómeno -mayor inflación y mayores tasas de interés- ha sido más pronunciado en Brasil y Argentina que ya presentaban mayores presiones de precios, seguido más atrás por Colombia, México y Perú”, detalló.

Christensen apuntó que el shock energético (que se extiende a minerales) “ha provocado un incremento en las perspectivas de términos de intercambio de la mayoría de los países en la región que exportan una o más de estas materias primas. Ello ha derivado en una apreciación de sus monedas (destacando Brasil y con la notoria excepción de Argentina) y un incremento de flujos hacia la región, que ha derivado en alzas en varias plazas bursátiles”.

Con este panorama, en el horizonte inmediato, BlackRock señaló que “hemos ajustado al alza nuestras proyecciones de inflación para todos los países en la región que tenemos cobertura, al mismo tiempo que hemos corregido a la baja las estimaciones de crecimiento”.

 

Efecto a largo plazo

En el corto plazo los países importadores de hidrocarburos se verán afectados principalmente por la inflación generada por este shock energético, pero a largo plazo, BlackRock lo mira en un sentido más positivo, ya que estima que “tendrá un efecto de acelerar el proceso de transición climática hacia emisiones netas cero. Si bien esto será más notorio en Europa, en su urgencia para reducir su dependencia energética de Rusia, ello también ocurrirá en el resto del mundo -incluyendo América Latina- a través del canal de transmisión de mayores precios”. 

Según detalló Christensen, este shock energético actúa como un si fuera un verdadero impuesto, encareciendo los combustibles fósiles en relación a otras fuentes de energía, incluyendo las fuentes renovables, “pero la guerra no sólo traerá consigo un incremento en la inversión en proyectos de energía renovable en la región a largo plazo, sino que también presentará un desafío para aquellos países latinoamericanos productores y/o exportadores de petróleo, que deberán redoblar sus esfuerzos de ajustarse al proceso de transición climática que ya estaba en curso y que, como se señala, la guerra acelera”.

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