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La historia secreta del desplante de la Selección de Argentina a Alberto Fernández

El plantel de fútbol, campeón del mundo, en pleno ignoró al Gobierno y optó por un contacto directo con la gente sin bandería o condicionamiento político alguno.
Por El Cronista, Argentina / Foto: Reuters I Publicado: Miércoles 21 de diciembre de 2022 I 11:51
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Por detrás de la alegría popular y los festejos que hubo en todo el país con la llegada de la Selección Argentina campeona del mundo, se desató una fuerte batalla de pujas internas, muestras de egos y desinteligencia estatal que culminó con un dato concreto: el plantel de fútbol en pleno ignoró al Gobierno y optó por un contacto directo con la gente sin bandería o condicionamiento político alguno.

Alberto Fernández esperó hasta último momento una señal del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, y del equipo campeón para recibirlos en la Casa Rosada. Pero nada de ese sueño presidencial se pudo concretar y el operativo policial de contención de la gente se desbordó por completo, hasta que la Selección tuvo que conformarse con un paseo en helicóptero por Buenos Aires para saludar desde el aire a más de cuatro millones de almas y evitar cualquier tipo de conflicto o desborde tráfico.

Alberto Fernández intentó minimizar este miércoles el desplante al sostener en declaraciones radiales que no se sentía ofendido por el desplante y aclaró: "yo sabía que los jugadores tenían un nivel de agotamiento muy muy grande y quería que la celebración fuera relativamente breve".

En el gobierno aseguraron que Alberto Fernández les garantizó a todo el equipo que no haría un uso político del encuentro. Les dejaba el balcón para todos los jugadores y prometió no salir en la foto. Para subrayar esa promesa el Presidente les mandó a decir a los jugadores por medio de Tapia y Aníbal Fernández que haría como Raúl Alfonsín en 1986: ni se asomaría a los festejos en la Casa Rosada.

Pero nada de esto cambió la decisión tomada por el plantel campeón. Todos entrevieron en ello un uso político y sacaron a relucir viejas rencillas con el Gobierno.

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