Close

BID destinará más de US$ 4 mil millones en reactivación post pandemia en el Cono Sur

Micro y pequeñas empresas será el foco, con énfasis en equidad e igualdad de género, así como cambio climático y digitalización.
Por Nicolás Durante / Fotos: BID I Publicado: Martes 29 de marzo de 2022 I 06:55
Comparte en:

Maria Florencia Attademo-Hirt, nacida en Santa Fe, Argentina, llegó en abril del año pasado, primero virtualmente y luego junto a su marido y dos hijos, a Chile para asumir como representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Luego fue nombrada como gerenta general del organismo multilateral para el Cono Sur, que incluye Chile, Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

La doctora en Derecho de la Universidad Nacional del Litoral, Argentina, lleva 22 años en el BID, por lo que habla con propiedad de los avances y retrocesos de la región.
“En todos los indicadores ha habido avances, pero sigue habiendo desafíos y oportunidades de mejora”, indica la ex representante del BID en Paraguay y previo paso por Bahamas, en El Caribe.

El año pasado en toda la región, no solo el Cono Sur, el Grupo BID logró un récord de aprobaciones de US$ 23.400 millones en financiamiento y movilización de recursos, de los cuales unos US$ 4.500 millones, es decir, más de un 33% del total, correspondió operaciones en el Cono Sur.

Este año, anuncia Attademo-Hirt, la meta será similar: destinar más de US$ 4.000 millones a esta parte del continente.

Destinos clave

Los destinos objetivos se mantendrán y reforzarán: género, diversidad e inclusión; cambio climático y acción climática en general; micro y pequeñas empresas (mipymes) y la integración de cadenas de valor, así como las oportunidades que abre la digitalización. “Son áreas que son parte de nuestra visión 2025, y que justamente apunta a una recuperación sostenible e inclusiva de la región, en medio de la post pandemia”, dice.

Todo esto además va con objetivos transversales para fortalecer la capacidad institucional y mejorar el Estado de derecho en la región. El año pasado, el 71% de los proyectos aprobados tenían como parte de sus objetivos dicho ítem.

Por ejemplo ahí destaca el proyecto Mapa Inversiones, que es una plataforma digital georeferenciada que en los países donde está activa, principalmente en Argentina y Paraguay, se puede hacer un seguimiento continuo de la inversión pública, el uso de los recursos públicos y permite a la ciudadanía acceder a esa información, constatar y colaborar en el monitoreo de ese tipo de inversiones de proyectos.

Lo mismo con la equidad de género, diversidad e inclusión, que fue incluída en 76% de los proyectos. Y un 55% fueron iniciativas que se correspondía con la mitigación del cambio climático y la acción climática.

Sobre este último punto destaca lo avanzado en Chile en política de transición energética y fondos para invertir en infraestructura verde.

Da un dato de la importancia de esta tarea en la región: “Una transición hacia una economía de cero emisiones podría generar en nuestra región un 1% de crecimiento adicional, unos 15 millones nuevos de puestos de trabajo netos hasta 2030”.

Pymes y mujeres

Otro de los focos de este año va a ser financiar y apoyar a las empresas más pequeñas en su recuperación post pandemia. “Vamos a apoyar a las mipymes, pero también seguir invirtiendo con un foco especial en los grupos que se han visto más golpeados en lo laboral por esta pandemia, incluyendo las mujeres. Y ahí vamos a fortalecer las competencias digitales de las mujeres, por ejemplo, con los programas Emprender conectadas o el programa de Mujeres líderes emergentes”, explica.

Recientemente, agrega, cerraron un financiamiento con la empresa chilena Primus de US$ 27 millones, para apoyar a pymes de Chile y Perú a través de operaciones de factoring y arrendamiento financiero para mitigar los efectos de la pandemia. Operaciones de ese tipo debieran repetirse este año.

“En Argentina estamos apoyando la transformación digital de las pymes con atención especial a temas de género, diversidad y cambio climático. En Uruguay aprobamos el año pasado nuestra primera inversión directa para fortalecer la institucionalidad de género en el país”, apunta la ejecutiva.

Sobre los préstamos que hizo BID Invest, el brazo financiero privado del banco, Attademo-Hirt dice que no aumentaron drásticamente los impagos producto de la serie de quiebras que se sucedieron en la región el año pasado.

“Hemos visto bastante resiliencia, nuestro balance apunta a la muy fuerte debida diligencia que hacemos antes de invertir en nuestros proyectos”, añade. “Tengamos o no el aval del Estado, analizamos los préstamos como lo hace cualquier banco privado”, apunta.

Reformas estructurales

Por último, sobre las reformas estructurales que se requieren en el Cono Sur, la gerenta del BID dice que “hay muchas, muchas. Yo me atrevería a volver a los temas de transparencia y fortalecimiento institucional. Hay reformas fiscales que están pendientes en varios países hace tiempo y que necesitamos hacernos cargo de los ajustes fiscales para que los países sigan siendo sostenibles”.

También apunta a reformas que apuntalen a una mayor y mejor eficiencia en el gasto público. “Hay muchas más. Esta pandemia dejó en claro la necesidad de repensar sectores sociales como el sector salud y pensiones”, concluye Attademo-Hirt.

Comparte en: