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Los consejos de Mohamed El-Erian sobre cómo invertir en mercados emergentes de hoy

Llegará el momento de una exposición generalizada a los mercados emergentes. Por ahora, se requiere un enfoque más selectivo, incluso a través de mercados privados. Sin embargo, los inversionistas deben estar preparados para más baches en el camino hacia mayores rendimientos.
Por Mohamed El-Erian, Financial Times, traducido por María Gabriela Arteaga / Foto: Reuters I Publicado: Martes 26 de julio de 2022 I 09:35
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Después de las asombrosas caídas de precios en la primera mitad del año y un pequeño repunte en las últimas semanas, ahora más analistas están recomendando una mayor exposición general a los activos de los mercados emergentes.

Después de todo, según los índices, las métricas de valoración de estos mercados se encuentran en niveles históricamente bajos, tanto de forma independiente como en relación con los mercados desarrollados. Los alcistas argumentan que, ya que la mayoría de las fuerzas disruptivas ahora están en el pasado, se espera un período de menor volatilidad y de mayores rendimientos.

En mi opinión, los precios históricamente baratos constituyen una condición necesaria pero no suficiente para invertir en mercados emergentes rentables, en particular para aquellos con poco apetito por la volatilidad.

Los inversionistas deben tener en cuenta tanto la dispersión de los rendimientos dentro de la clase de activos como las influencias económicas y financieras que aún no se han desarrollado por completo, como el aumento de la inflación global que obliga a los principales bancos centrales a endurecer las políticas agresivamente en una economía global que se está desacelerando rápidamente. Y algunos valores enfrentan un riesgo de reestructuración significativo (es decir, caídas de precios que no son recuperables con el tiempo).

Un caso general sólido para la exposición a los mercados emergentes necesita que las grandes amenazas macroeconómicas  o lo que los economistas llaman factores globales comunes— aumenten o se reflejen mejor en las valoraciones.

Hay que recordar que éste es un entorno operativo complicado para las economías emergentes, en particular para los importadores de materias primas. La creciente inseguridad alimentaria y energética se ha visto agravada por la desaceleración de la demanda mundial, la apreciación del dólar, el endurecimiento de las condiciones financieras de los mercados de capital y un panorama más difícil para la ayuda bilateral oficial.

Algunos han argumentado que esto ya se reflejó en la alta volatilidad y los rendimientos negativos de la primera mitad de este año. Pero esto supone que, a partir de aquí, cuatro factores no resultarán problemáticos.

Específicamente, que (1) los bancos centrales sistémicamente importantes, encabezados por la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, podrán combatir la inflación sin llevar sus economías a la recesión; (2) la inflación en sí misma no será obstinada y persistente; (3) más "inversionistas turísticos" que se han aventurado mucho más allá de su hábitat normal (y puntos de referencia) mantendrán su actividad; y (4) el tejido social y político interno de los países podrá absorber un golpe significativo de los precios de los alimentos y artículos de primera necesidad.

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Éstas no son las únicas suposiciones hechas por quienes abogan por una mayor exposición general a los mercados emergentes. También están asumiendo que, para las economías más frágiles financieramente, los acreedores oficiales, incluyendo el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, repetirán voluntariamente las decepciones de compartir la carga de 2020. Si estos acreedores se retiraran, la falta de ayuda y alivio de la deuda aumentaría la probabilidad de dolorosos recortes en el gasto en los sectores sociales, impulsaría una mayor desigualdad y dañaría el crecimiento real y potencial.

¿Qué hacer?

Esto no quiere decir que no haya oportunidades atractivas en los mercados emergentes. Pero en lugar de invertir en general mediante el seguimiento de índices o invertir dinero en los fondos cotizados (ETF), los inversionistas deben centrarse en oportunidades selectivas con garantía, ya sea activos comprometidos con los acreedores o, en el caso de los soberanos, grandes reservas internacionales.

Deberían buscar adquirir buenos nombres que hayan sido afectados por el contagio técnico típico de los mercados emergentes, activos en dificultades donde los valores de recuperación son altos y aquellos contaminados por fallas del mercado financiero interno.

Las realidades de la gestión económica también subrayan cómo los inversionistas deben estar al tanto de la secuencia de eventos probables en los mercados emergentes. Frente a los altos precios de las importaciones, la disminución de la demanda de exportaciones y las bajas reservas internacionales, los países tienden a optar por la depreciación de la moneda para ayudar en el ajuste financiero y la reestructuración económica. Para varios de ellos, esto mantendrá los valores denominados en el país en una desventaja inherente en comparación con los emitidos en moneda fuerte.

Llegará el momento de una exposición generalizada a los mercados emergentes. Por ahora, se requiere un enfoque más selectivo, incluso a través de mercados privados. Sin embargo, los inversionistas deben estar preparados para más baches en el camino hacia mayores rendimientos.

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Lina Contreras, Gerenta de Restaurantes de Uber Eats Cono Sur, Región Andina y el Caribe.

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