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La historia del emprendedor venezolano que intenta resucitar tradicional marca de colchones en Colombia

Santiago Varenkow, radicado en el país cafetero desde hace unos ocho años, decidió rescatar un legado familiar de casi nueve décadas junto a dos socios. Readquirió la marca, tercerizó la producción y ya aspira a internacionalizar sus productos.
Por María Gabriela Arteaga / Foto: Boxi Sleep I Publicado: Jueves 10 de noviembre de 2022 I 10:52
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Son pocas las historias de negocio en América Latina que cuentan sus fracasos, mientras intentan volver a posicionar su marca en los mercados en los que operan. Pero, para Santiago Varenkow, CEO y confundador del emprendimiento colombiano de colchones Boxi Sleep, "es tiempo de empezar a normalizar ese concepto en América Latina". 

Con esa camiseta puesta, el venezolano radicado en el país cafetero, de familia rusa con tradición emprendedora en el mundo de los colchones, decidió continuar con el legado que había comenzado en su país de origen 85 años antes. 

Llegó a Colombia en 2014, tras emigrar producto de la crisis que se vivía en su nación natal. Se instaló en Bogotá, en un viaje exploratorio que terminó por convertirse en su segundo hogar. Fundó la empresa y la convirtió en la primera marca local de venta de colchones directo al consumidor (D2C).

“Fue el primer colchón que se entregó dentro de una caja; lo fabricamos en nuestra planta, lo comprimíamos, enrollábamos y metíamos en una cajita y se entregaba directamente, a través de nuestro propio sistema de transportes”, contó Varenkow a DFSUD.com.

Comenzaron importando el producto porque aún no los fabricaban directamente. Cuatro años después, decidió integrar verticalmente la compañía, instalar la primera planta y, en menos de 12 meses, se vio forzado a crear un segundo sitio, de casi 5.000 metros cuadrados, con mucha mayor capacidad de producción.

El crecimiento fue explosivo, al punto de llegar a competir con rivales grandes y establecidos. Y es que, según Varenkow, "el mercado colombiano está muy atomizado; existen más de 15 o 20 marcas con tamaño relevante y muy buena capacidad, lo que hace difícil entrar a pelear". 

Aun así, con su propuesta, llegaron a sumar una plantilla de 200 personas, tener un 2% de participación de mercado en 2020 y abarcar "el 99% del territorio" a través de canales digitales. Pero, llegó la pandemia.

El año del desfalco

La crisis sanitaria se tradujo en un período de bonanza para la industria de los colchones y del descanso, así como ocurrió para el comercio en línea, el teletrabajo, el repunte inmobiliario y la educación virtual.

"Fue una oportunidad grandísima para nosotros; se dispararon las ventas online, la gente optó por anticipar las compras de colchones porque estaban más en casa, y estábamos muy bien posicionados en canales digitales", dijo el emprendedor.

La compañía, contó, venía creciendo del orden de 100% anual de manera sostenida en los últimos cinco años y, desde mayo de ese año, registraron expansión de 100% mes a mes. "Fue un reto operativo muy grande, además por las restricciones de movilidad que había. En un mes normal, prepandemía, veníamos 1.000 colchones; luego, en el primer día de venta sin IVA del gobierno nacional, llegamos a vender más de esos 1.000 colchones, en solo un día", comentó.

Pero, "se dieron las condiciones perfectas para una tormenta". En medio del boom que estaban viviendo, cercanos al proyecto manipularon las finanzas, desfalcaron el emprendimiento y forzaron a que Varenkow vendiera de sus acciones y cediera la gestión a cambio de inyección de capital. 

Ello no fue suficiente. Tras largos meses de pruebas fallidas, la realidad financiera de la compañía obligó a llevar a cabo un proceso de liquidación voluntaria. 

"Lamentablemente, la nueva gerencia no logró estabilizar las finanzas y, en menos de un año, la empresa quebró. Eso fue a principios de este 2022 y ahí es como pasamos a esta historia del relanzamiento. Yo aprovecho ese proceso de liquidación para comprar la marca como un activo intangible, porque finalmente esa marca para mí representa todo lo que soy y lo que es mi familia", relató el ejecutivo.

Proyecciones para Boxi Sleep

Para Varenkow, los tiempos difíciles no han pasado. Si bien las economías están superando la pandemia, existen desafíos externos e internos que están moviendo la aguja al momento de hacer negocios: inflación al alza, cambios de gobierno en América Latina, reforma tributaria en Colombia "que ojalá finalmente no terminen afectando a los emprendedores", dijo. 

Por esta razón, no prevé incursionar en el mundo del levantamiento de capital que, además, es una movida que se ha estado enfriando precisamente por el contexto global. "La empresa va a tener como principales inversionistas a sus clientes. Vamos a tener estructura, vamos a buscar la rentabilidad desde el día uno, vamos a dar a conocer nuestros diferenciales como marca, producto y experiencia de compra", señaló.

Y agregó que en su foco está "recuperar esa cuota de mercado que teníamos y ser sostenibles desde el primer día de operación" en este segundo intento.

Consultado respecto del plan de negocio para lograr eso, Varenkow compartió que, en primera instancia, están tercerizando la producción con uno de los fabricantes de colchones más grandes de Colombia; y, además, reforzarán el equipo para enfocarse 100% en el e-commerce.

"Antes teníamos cinco tiendas físicas, ahora serán solo ventas digitales. Tendremos, quizá, un local como centro para punto de contacto con los clientes, generar credibilidad, tranquilidad y que haya una instancia física para escucharlos", adelantó.

Así, prevé cerrar los primeros 12 meses de operación con entre US$ 1,5 y US$ 2 millones de facturación, con una rentabilidad de entre 15% y 20% del Ebitda. "Ahora, tenemos que terminar de asentarnos, para empezar a pensar en 2024, la posibilidad de internacionalizar un negocio que es fácilmente replicable en otras latitudes", dijo.

México, Chile y el retorno a Venezuela están entre sus principales mercados para expandir el negocio.

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