ES NOTICIA:

Close

Neobancos ganan espacio en la rutina financiera del cliente y presionan a la banca tradicional en América Latina

Según señalan especialistas la competencia dejó de ser tecnológica y lo que se disputa es la relación diaria con el cliente y el control de sus datos.

Por Antonia Lagos M./ Foto: Archivo. I Publicado: Miércoles 4 de marzo de 2026 I 17:30
Comparte en:

La expansión de los neobancos en América Latina ha tensionado al sistema financiero tradicional, que ha acelerado su transformación frente al avance de actores digitales que ya capturan buena parte de la rutina financiera de los usuarios. En Chile, los cambios regulatorios y la entrada de nuevos competidores configuran un escenario de mayor presión para la banca tradicional.
La lectura interna de los bancos frente a este avance está marcada por un creciente sentido de urgencia. Para Carlos Valderrama, fundador de Legal Paradox, el diagnóstico es directo: “La banca tradicional latinoamericana no está ‘viendo’ a los neobancos; los está sufriendo, aunque en público ensayen su mejor cara de póker”. Según explicó, una parte importante del sector aún enfrenta dificultades para ejecutar cambios profundos y oscila entre esfuerzos reales de modernización y lo que él denomina “teatro corporativo”.
A su juicio, un ejemplo claro es el caso de Bineo (Banorte) en México, que, según plantea, “hizo un intento de ‘jugar a ser digital’ con estructuras de pensamiento analógico”, lo que derivó en una venta “obligada” a una fintech en un intento por reducir pérdidas. “Es la prueba de que no puedes comprar una cultura de innovación simplemente poniéndole una app colorida a un balance general pesado, ni innovar sujeto a estructuras tradicionales sin dotar a los proyectos de autonomía técnica y operativa”, señaló Valderrama.
En contraste, también menciona casos exitosos, como Nequi, que “operó como una entidad independiente con cultura de startup”, lo que evidencia que la autonomía y la velocidad pueden convertir a un banco digital en un actor con millones de usuarios en tiempo récord. “La banca tradicional ha descubierto que su peor enemigo no es la tecnología, sino su propia burocracia disfrazada de prudencia”, agregó.
Desde otra perspectiva, Emanoelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB Latam, coincidió en que, pese a los esfuerzos de digitalización, siguen existiendo fricciones que los neobancos han logrado resolver con diseños más simples y consistentes. “Todavía se observan fricciones en procesos de alta y en la resolución de problemas, así como en la coherencia omnicanal, donde los neobancos suelen ganar por diseño y simplicidad operativa”. A esto se suma la ventaja estructural de operar con menos capas organizacionales, menor legado tecnológico y menos infraestructura física, factores que facilitan trasladar ahorros y agilidad directamente al usuario.

Británica Inchcape reporta ingresos por US$ 4.400 millones en América Latina y el Caribe durante 2025

Infraestructura y regulación: el nuevo campo de competencia

La región muestra cómo el contexto regulatorio puede acelerar o frenar la competencia. Un caso visible es Brasil. La masificación de los pagos instantáneos transformó la dinámica del mercado. “Cuando existe una infraestructura de pagos instantáneos de alcance masivo y alta interoperabilidad, el poder de mercado se desplaza hacia quien controla la relación transaccional diaria, y no necesariamente hacia quien tiene más sucursales”, señaló Santos.
En ese entorno, los neobancos y plataformas digitales han logrado escalar ofreciendo una cuenta funcional desde el primer día, sin depender de construir redes de aceptación ni alianzas exclusivas.
El riesgo para la banca, adviertió Valderrama, es quedar relegada a un rol invisible mientras otros capturan el valor de la relación con el cliente. “La mayor amenaza para un banco no es otro banco, es cualquier plataforma que ya sea parte de la rutina del usuario. Si tu cliente tiene que salir de su vida digital para entrar a tu banco, ya perdiste la batalla”, dijo. En ese escenario, las empresas tecnológicas avanzan en servicios financieros como parte de su oferta, mientras los bancos conservan la regulación, pero pierden protagonismo frente al cliente.

Perú asoma como opción para cable que conecte a China con Latinoamérica tras polémica diplomática en Chile

En Chile, el panorama se reconfigura con la Ley de Finanzas Abiertas y la autorización de bancos 100% digitales. A partir de 2026, los usuarios podrán mover productos y compartir datos con mayor facilidad, lo que creará incentivos para la aparición de “agregadores, nuevas capas de originación y propuestas de valor centradas en datos, consentimiento y portabilidad”, explicó Santos.
Frente a este entorno, la banca tradicional intenta responder con iniciativas que van desde la modernización de sus núcleos tecnológicos hasta alianzas con fintech y el desarrollo de unidades digitales con mayor autonomía. Sin embargo, según los especialistas, el desafío es de profundidad y velocidad. “La banca tradicional latinoamericana atraviesa una crisis de identidad. Su estrategia de defensa oscila entre la innovación real y el ‘teatro corporativo’”, concluyó Valderrama.

Comparte en: