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Funcionarios estadounidenses se reúnen con Venezuela sobre suministros alternativos de petróleo

El cambio en la política estadounidense con respecto a Rusia -el viejo aliado de Venezuela- puede allanar el camino para aliviar las sanciones a Caracas y limitar la dependencia del petróleo ruso.
Por Michael Stott y Gideon Long, Financial Times / Foto: PDVSA I Publicado: Lunes 7 de marzo de 2022 I 08:22
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Una delegación de alto nivel estadounidense se ha reunido con altos funcionarios del gobierno de Venezuela, mientras el mundo busca proveedores alternativos para sustituir el petróleo ruso si se endurecen las sanciones occidentales a Moscú tras su invasión a Ucrania.

Juan González, el principal funcionario de la Casa Blanca para América Latina, estuvo el sábado en Caracas para reunirse con el gobierno del presidente Nicolás Maduro, según una fuente familiarizada con las discusiones. Otras dos fuentes confirmaron que una alta delegación estadounidense se encontraba en Caracas para celebrar reuniones.

Esto representa un gran cambio de política, ya que EEUU rompió las relaciones diplomáticas con Maduro en 2019 y cerró su embajada, acusándolo de robarse una elección presidencial el año anterior.

No hubo confirmación oficial por parte de EEUU sobre la visita de alto nivel, de la cual informó por primera vez el New York Times, pero los datos del sitio web de seguimiento de vuelos ADS-B Exchange mostraron que un avión Gulfstream salió de un aeropuerto de Washington y voló a Caracas vía Miami el sábado. Actualmente no hay vuelos comerciales desde EEUU a Venezuela.

Maduro ha sido un estrecho aliado de Rusia y el viceministro de Asuntos Exteriores de Moscú, Yuri Borisov, visitó Caracas sólo unos días antes de que Rusia invadiera Ucrania. Pero los expertos dijeron que los funcionarios estadounidenses ven una oportunidad para aliviar las sanciones de larga data sobre el petróleo venezolano y alejar a Maduro del abrazo de Moscú en un momento en que las preocupaciones sobre el suministro mundial de petróleo están llegando a su punto máximo.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, declaró el sábado que Washington mantenía "conversaciones muy activas" con sus socios europeos sobre la prohibición de las importaciones de petróleo procedentes de Rusia, mientras Ucrania se preparaba para una ofensiva rusa cada vez mayor contra sus centros urbanos.

Las restricciones al petróleo ruso supondrían un gran paso adelante en la respuesta de Occidente a Moscú por su invasión a Ucrania, con graves ramificaciones potenciales para la economía mundial. También representaría un giro de 180 grados de la Casa Blanca, que había rechazado los llamamientos bipartidistas a prohibir las importaciones de petróleo ruso a EEUU, alegando que un embargo limitaría la oferta mundial y elevaría los precios para los consumidores.

Blinken le dijo el domingo a la NBC que había hablado con el presidente de EEUU, Joe Biden, y con el gabinete sobre esa medida. Sus comentarios se produjeron mientras los civiles ucranianos sufrían la peor parte de la creciente ofensiva del Kremlin, que llevó a miles de rusos a las calles de Moscú y otras ciudades para protestar la invasión rusa.

"Ahora estamos en conversaciones muy activas con nuestros socios europeos sobre la prohibición de la importación de petróleo ruso a nuestros países, mientras que, por supuesto, al mismo tiempo se mantiene un suministro mundial constante de petróleo", dijo Blinken.

"Creo que es esperable, incluso predecible, que el gobierno de Biden intente suavizar las cosas con Venezuela e Irán dada la crisis de suministro energético provocada por la invasión rusa a Ucrania", dijo Francisco Rodríguez, miembro del Council for Foreign Relations y veterano crítico de las sanciones petroleras de EEUU a Venezuela.

"Existe, en principio, un posible acuerdo que podría elevar significativamente la producción petrolera venezolana a mediano plazo si se levantan las sanciones y Maduro les permite a las compañías petroleras occidentales operar los yacimientos".

Washington le impuso duras sanciones al petróleo venezolano a partir de 2019 con la intención de obligar a Maduro a dimitir. En una medida sin precedentes, EEUU reconoció al líder opositor Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela en lugar de Maduro y convenció a unas 60 naciones más para que siguieran su ejemplo.

Las sanciones aplastaron la economía de Venezuela, pero Maduro se afianzó en el poder y ha sobrevivido con el apoyo de Cuba, Rusia y China. Mientras tanto, Guaidó ha perdido terreno y aceptó a regañadientes las negociaciones políticas con el gobierno de Maduro en México el año pasado. Posteriormente, Venezuela abandonó las conversaciones.

Geoff Ramsey, experto en Venezuela de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, dijo que la medida de EEUU no era puramente por el petróleo. "El acontecimiento reciente más interesante es que la oposición en Venezuela ha estado instando a la administración de Biden a que les ofrezca incentivos para hacer que el régimen vuelva a la mesa para reactivar las negociaciones", dijo.

Cualquier movimiento para cambiar la política estadounidense hacia Venezuela y relajar las sanciones petroleras es probable que enfrente una fuerte oposición de algunos republicanos de línea dura en Washington, en particular los cercanos a la comunidad venezolana en el exilio.

"Joe Biden está usando a Rusia como excusa para hacer el acuerdo que siempre quisieron hacer de todos modos con el régimen de Maduro", comentó el senador de Florida Marco Rubio. "En lugar de producir más petróleo estadounidense, quiere sustituir el petróleo que le compramos a un dictador asesino por el petróleo de otro dictador asesino".

Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo y solía ser un gran exportador, pero su producción se ha desplomado en los últimos años, pasando de casi 3 millones de barriles diarios a menos de 1 millón, debido a la mala gestión y las sanciones.

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