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¿Despegará el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México de López Obrador?

El centro aéreo se prepara para recibir a los primeros pasajeros -tras ser inaugurado este lunes-, pero los economistas advierten que su mediana escala frenará los beneficios económicos.
Por Christine Murray, Financial Times / Foto: Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles I Publicado: Lunes 21 de marzo de 2022 I 15:59
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El nuevo aeropuerto de Ciudad de México -inaugurado este lunes- contará con un museo de paleontología, un complejo de viviendas para militares y una terminal con baños de temática de lucha libre. Lo que aún no está claro es cuántos pasajeros decidirán utilizarlo.

El aeropuerto internacional Felipe Ángeles, situado a unos 40 kilómetros del centro de la ciudad, ofrecerá sólo siete rutas de pasajeros cuando se inaugure el lunes. Los expertos del sector aéreo afirmaron que aún faltan infraestructuras de acceso cruciales y más incentivos comerciales.

El único vuelo internacional desde Felipe Ángeles será con la compañía estatal venezolana Conviasa a Caracas. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo el viernes que habló con ejecutivos de la aerolínea estadounidense Delta, que posee una participación en la aerolínea nacional Aeroméxico, y que estaba estudiando la posibilidad de añadir vuelos. Delta no quiso comentar al respecto.

La capital mexicana -con un área metropolitana que alberga a más de 20 millones de personas- ha sufrido durante décadas un dolor de cabeza en el tema de la aviación, ya que los responsables políticos no han conseguido aumentar su capacidad.

Uno de los primeros actos de López Obrador como presidente fue desechar un aeropuerto de US$ 13 mil millones diseñado por Norman Foster que, según dijo, estaba sumido en la corrupción, una medida que conmocionó a los inversionistas y señaló que sus promesas radicales no eran sólo retórica de campaña.

En cambio, López Obrador siguió adelante con el proyecto más modesto del Felipe Ángeles, que lleva el nombre de un general revolucionario. Al igual que sus otros planes de infraestructura, fue construido por el ejército. Tras dos años y medio de construcción, los medios locales estiman que el edificio costará unos 115 mil millones de pesos mexicanos (US$ 5,6 mil millones).

"Este proyecto va a beneficiar a mucha gente, no sólo a los que viven en Las Lomas", dijo López Obrador el viernes, en referencia a un barrio de altos ingresos de la capital. "Poco a poco, las aerolíneas irán llegando y ocuparán todos los espacios del nuevo aeropuerto".

La falta de capacidad aérea ha frenado durante mucho tiempo el crecimiento económico de la capital y empresarios y economistas sostienen que la decisión de elegir una red de aeropuertos de tamaño medio en lugar de un gran centro de operaciones seguirá perjudicando la inversión.

"En el mejor de los casos, si tiene éxito, el Felipe Ángeles es un aeropuerto de tamaño mediano; no es adecuado para las necesidades de la Ciudad de México", dijo Luis de la Calle, miembro de la junta directiva de Aeroméxico, quien habló en su calidad de consultor económico.

"Los principales beneficiarios de que la Ciudad de México no tenga un gran aeropuerto son los aeropuertos de otras partes de México y otros lugares de EEUU", añadió.

El aeropuerto de Ciudad de México recibió 50 millones de pasajeros en 2019, más o menos lo mismo que el aeropuerto británico de Gatwick. El gobierno mexicano dijo que el Felipe Ángeles tendría inicialmente capacidad para 20 millones de pasajeros, pero los ejecutivos de la aerolínea dijeron que necesitaba fuertes incentivos financieros para mantener bajos los precios de los boletos, así como carreteras de acceso y un tren para poder crecer.

El jueves, a pocos días de su inauguración, cientos de obreros de la construcción seguían trabajando en carreteras y puentes parcialmente construidos y cavando zanjas; no todas las obras estarán terminadas a tiempo para la inauguración oficial.

El gobierno dice que un tren que llevará a los pasajeros del aeropuerto al centro de la ciudad en 39 minutos estará listo en la segunda mitad de 2023.

"Los aeropuertos de otras partes del mundo que están conectados por tren funcionan muy bien", dijo Juan Carlos Zuazua, director general de la aerolínea mexicana de bajo costo VivaAerobus, quien citó el Stansted de Londres como ejemplo.

La tasa aeroportuaria del Felipe Ángeles será menos de la mitad que la del aeropuerto de Ciudad de México. Pero dados sus costos operativos similares, combinados con un transporte inicialmente más lento y más caro desde grandes zonas de la ciudad, las aerolíneas necesitarían más incentivos para atraer a los pasajeros, dijeron ejecutivos del sector.

Zuazua dijo que el proyecto funcionaría, pero que el gobierno tenía que ofrecer buenos incentivos y conectividad. "Será un éxito, pero a mediano o largo plazo. No será de la noche a la mañana".

La estrategia comercial del aeropuerto estará en manos del ejército, a los que López Obrador también ha puesto a cargo de las infraestructuras críticas, desde los trenes hasta los puertos.

Raúl Benítez Manaut, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien ha estudiado las fuerzas de seguridad del país, dijo que López Obrador ve a los militares como más honestos y eficientes que los burócratas. Sin embargo, su capacidad para operar infraestructuras a gran escala no está probada y conlleva riesgos de gobernanza.

"Tienen la capacidad de administrar recursos para construir cosas, pero no para dirigir una empresa", dijo. "Es la militarización de áreas que deberían ser civiles. Es malo para la democracia". La Secretaría de Defensa de México no respondió a una solicitud de comentarios.

Al igual que las aerolíneas de todo el mundo, los transportistas mexicanos se vieron sumidos en el caos por la pandemia de coronavirus. Aeroméxico acaba de salir de una protección contra bancarrota, mientras que la aerolínea económica Interjet también se está reestructurando.

El año pasado, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de EEUU rebajó la calificación de seguridad aérea de México, lo que significa que no puede añadir nuevos vuelos a su principal destino internacional. Ejecutivos de aerolíneas dijeron que esperan que el país vuelva a subir de categoría en los próximos meses.

Zuazua, de VivaAerobus, dijo que el sector estaba listo para aumentar los vuelos en el nuevo aeropuerto si tenía sentido comercial, pero que el Gobierno no podía forzar la situación. "Al final, respondemos a la demanda de los consumidores".

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