¿Cuáles son los 10 cambios que Trump ha tenido en su relación con América Latina en su primer año de Gobierno?
El histórico vinculo económico, se ha transformado en el último tiempo en una herramienta de coerción estratégica que condiciona el comercio, inversión, sanciones y migración al alineamiento político.
Este 20 de enero, el Presidente estadounidense, Donald Trump, cumple su primer año en su segundo mandato. Más allá de las polémicas que han caracterizado su dirección, uno de los grandes cambios ha sido el giro en la relación entre Estados Unidos y América Latina.
Y es que el histórico vinculo económico, se ha transformado en el último tiempo en una herramienta de coerción estratégica que condiciona el comercio, inversión, sanciones y migración al alineamiento político.
De acuerdo con el director asociado de Analisis y Riesgo Global de la consultora Control Risks en México, Edmundo Sandoval, este nuevo período está definido por "el tránsito desde un esquema de integración económica imperfecta, pero predecible, hacia un modelo abiertamente instrumental".
"El vínculo económico deja de ser un fin y se convierte en un mecanismo de coerción estratégica", agregó en conversación con Bloomberg.
Explicó que áreas como el comercio, inversión, sanciones, migración y cooperación en seguridad "han sido integrados en una sola arquitectura de presión, en la que el acceso a beneficios económicos queda explícitamente subordinado al alineamiento político y al cumplimiento operativo en prioridades definidas unilateralmente por Washington".
Por ello, en este primer año, Trump afianzó sus relaciones con Gobiernos afines a la agenda de los republicanos, como el de Javier Milei, en Argentina, o el de Nayib Bukele, en El Salvador. Mientras que también aumentó la división con los Gobiernos de izquierda, especialmente el de Colombia, tras las operaciones militares en Venezuela.
"El primer año de Trump reconfiguró los principales canales económicos entre Estados Unidos y América Latina", dijo Jonathan Fortun, economista del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) al mismo medio.
"Comercio, finanzas, migración y recursos naturales dejaron de operar de forma separada y comenzaron a interactuar en un entorno de dólar más débil y mercados más sensibles a la política", agregó.
Fortun detalló que el resultado no fue un shock uniforme sobre el crecimiento regional, sino una redistribución de precios relativos, flujos de capital y primas de riesgo país por país, con implicaciones duraderas para inversión, financiamiento y estabilidad macroeconómica en la región.
Aeropuertos brasileños superan los 120 millones de pasajeros en 2025
"Doctrina Donroe"
La administración Trump formalizó este giro en su Estrategia de Seguridad Nacional, donde reintrodujo una reinterpretación de la Doctrina Monroe, conocida en su versión renovada como la "Doctrina Donroe".
El objetivo es consolidar el control geopolítico del hemisferio occidental, frenar la expansión de China y limitar la influencia de Rusia e Irán.
"A diferencia del enfoque original del siglo XIX, esta versión nо se limita a rechazar injerencias externas, sino que adopta una postura activa de intervención en asuntos políticos, económicos y de seguridad de la región", dijo el analista internacional Roberto Pérez, profesor de Macroeconomía de la Universidad del Rosario, en Colombia.
En esa línea, señaló que Washington se muestra dispuesto a utilizar instrumentos comerciales, migratorios, financieros e incluso militares para influir directamente en las decisiones de los Gobiernos latinoamericanos. "El objetivo principal es detener el avance de la influencia de China en la región", señaló.
Grupo mexicano Carso compra participación de Lukoil en campos de Ichalkil y Pokoch
Influencia en América Latina como prioridad
En esa estrategia de seguridad, el mandatario situó explícitamente a la región como prioridad ante la amenaza de ciertos ejes desestabilizadores para sus intereses.
Este enfoque respondería a un interés particular por aprovechar las cadenas de suministro regionales y políticamente alineadas en un contexto de competencia con China.
Desde un punto de vista económico, Fortun señaló que esto elevó el valor estratégico de América Latina como proveedor de insumos críticos.
Además de ser un jugador petrolero estratégico, la región concentra cerca de 60% de las reservas identificadas de litio, produce alrededor de 45% del cobre mundial y tiene potencial relevante en tierras raras, particularmente en Brasil.
Trato diferenciado a los aliados
Fortun dijo que EEUU dejó de tratar a la región como un bloque y pasó a interactuar país por país, según su alineamiento político, cooperación en seguridad y valor estratégico.
Por ello, el shock arancelario no afectó de forma homogénea a América Latina y reordenó los flujos comerciales dentro de la región.
En Venezuela, enfatizó el analista, "el enfoque coercitivo se intensificó y la captura de Nicolás Maduro marcó un quiebre geopolítico con efectos macroeconómicos inmediatos, incluyendo mayor presión cambiaria, aislamiento financiero y deterioro de expectativas".
Por otro lado, en Argentina se benefició de un alineamiento explícito que ayudó a estabilizar condiciones financieras durante el ajuste macroeconómico, mientras que Colombia quedó en una posición intermedia, sin sanciones formales, pero con mayor sensibilidad de mercado a señales desde Washington.
Para Fortun, tras la victoria de José Antonio Kast en las elecciones presidenciales, Chile pasó a ser percibido como un socio más cercano en seguridad y recursos estratégicos, manteniendo al mismo tiempo una estrategia comercial pragmática dada su elevada exposición a China.
Revolut solicita licencia bancaria completa en Perú con foco en crecer en América Latina
EEUU: fuente de riesgo
La renovada agenda de EEUU en la región ha erosionado la previsibilidad del vínculo con América Latina.
De acuerdo con Edmundo Sandoval, de la consultora Control Risks, el uso discrecional de reglas, las amenazas arancelarias y la reinterpretación política de acuerdos han convertido al comercio con Estados Unidos en una fuente permanente de riesgo.
En economías altamente integradas a las cadenas de EEUU -como México-, detalló que el riesgo político estadounidense ya influye en las decisiones de inversión, debilitando el nearshoring y orientando el capital hacia proyectos de corto plazo y menor capacidad productiva.
Fragmentación
Control Risk explicó que la agenda de Trump y su política de sanciones han tenido como uno de sus principales efectos la fragmentación de los mercados.
En ese contexto, Sandoval expresó que "la expansión de medidas contra redes energéticas, financieras y criminales vinculadas a Venezuela y a los grupos del crimen organizado (designados como terroristas en febrero de 2025) no solo busca aislar a actores específicos, sino que reconfigura el entorno operativo regional".
Esto ha elevado los costos de cumplimiento, seguros y financiamiento para empresas que, aun sin ser objetivo directo, operan dentro del alcance de esas sanciones.
Desde la consultora señalaron que el efecto va más allá de la disuasión y termina siendo desintegrador, al incentivar la creación de circuitos comerciales, logísticos y financieros paralelos, cada vez menos anclados al sistema productivo.
Chilena SMU refuerza su presencia en Perú con la apertura de dos nuevos supermercados Maxiahorro
Inversión politizada
En este contexto de cambios, los flujos de inversión también han comenzado a reflejar un reequilibrio más profundo.
A medida que el capital estadounidense se vuelve más condicionado y políticamente selectivo, pierde su papel como referencia neutral para el crecimiento regional, según el analista de Control Risk.
En esa línea, Latinoamérica ha avanzado en la diversificación de sus fuentes de financiamiento hacia China, Medio Oriente y Europa, "no por afinidad ideológica, sino por gestión de riesgo", explicó Sandoval.
En ese marco, China se ha consolidado como el principal socio comercial de América Latina, apoyada en grandes inversiones en infraestructura estratégica como el puerto de Chancay en Perú.
Roberto Pérez, profesor de la Universidad del Rosario, dice que el intento de desplazar a Pekín sin ofrecer alternativas concretas de creación de comercio, empleo e inversión "puede debilitar la efectividad de la estrategia estadounidense y reforzar la percepción de que Washington carece de una propuesta económica sustitutiva".
Política migratoria
Para Sandoval, la dimensión migratoria hace parte del círculo de presiones.
La migración y la seguridad dejaron de ser temas estrictamente sociales y pasaron a integrarse a la relación económica con Estados Unidos.
Es así que las decisiones sobre control migratorio y cooperación fronteriza tuvieron efectos macroeconómicos sobre ingresos, consumo y cuentas externas de los países de la región.
"El endurecimiento de la política estadounidense no elimina los flujos, sino que redistribuye sus costos", dijo y agregó que "países de origen y tránsito absorben una mayor carga fiscal, laboral y de seguridad, en contextos de limitada capacidad estatal".
Cálculo estratégico
Según analistas, la securitización de la política económica estadounidense está redefiniendo el cálculo estratégico de América Latina.
Es decir, la región ya no responde buscando mayor alineación, sino construyendo estrategias de cobertura.
En este escenario, las economías de Latinoamérica apuntan a preservar el acceso al mercado.
"Esta adaptación ofrece resiliencia frente a choques exógenos, pero tiene un costo claro: limita economías de escala, transferencia tecnológica y esquemas coordinados de seguridad que históricamente acompañaron una integración más profunda", apuntó Sandoval.
Transmisión financiera
Para los expertos, otro cambio central fue que la relación con Estados Unidos empezó a transmitirse de forma directa a través de los mercados financieros.
Ene ese sentido, las señales de política fiscal, comercial y monetaria desde Washington influyeron en expectativas de tasas, en el comportamiento del dólar y
en el apetito por riesgo global.
Por ello, la debilidad del dólar durante buena parte del año actuó como un viento de cola para América Latina, relajando condiciones financieras y facilitando flujos hacia activos emergentes.
"El impacto fue especialmente visible en la deuda en moneda local. Varios países registraron entradas sostenidas de capital apoyadas en diferenciales de tasas aún atractivos y una menor presión cambiaria", según Fortun.
Acciones militares
La política de EEUU hacia Venezuela en el segundo mandato de Trump marcó un quiebre regional al pasar de la diplomacia a una intervención directa, centrada en el control estratégico y energético.
En esa línea, Roberto Pérez señaló que la intervención no fue presentada como un esfuerzo explícito de restaurar la democracia o mejorar las condiciones económicas locales, sino como una acción enfocada en el potencial energético y estratégico venezolano.
Trump ha enfatizado la importancia de involucrar a grandes petroleras en la reconstrucción de la producción y ha enmarcado la medida como parte de una defensa del hemisferio occidental frente a amenazas como el narcotráfico y la influencia de potencias rivales.
Analistas comentaron que esta postura transaccional refuerza la percepción de una intervención guiada por la búsqueda de control de recursos más que por la promoción de valores democráticos.
El periódico británico especializado en información económica y financiera reconocido a nivel global
-
Financial Times
Descubren complot para asesinar a Presidente costarricense, según denuncia el jefe de seguridad -
Financial Times
Bancos de Wall Street busca oportunidades de inversión en la Venezuela post-Maduro -
Financial Times
Opinión FT: La locura imperial de Donald Trump en Venezuela no enriquecerá a Estados Unidos -
Financial Times
La apuesta venezolana de Marco Rubio -
Financial Times
México arriesga despertar la ira de Trump con los envíos de petróleo a Cuba